25 feb. 2013

MAMA TRIATLETA (El libro de Ana Casares)


Acabo de terminar de leer el libro escrito por la triatleta Ana  Casares y la verdad es que me ha hecho reflexionar, de ahí esta entrada.

En primer lugar darte la enhorabuena por recoger tantas proezas en tan pocas hojas. Debe ser difícil resumir los momentos más importantes hasta la fecha vividos e intentar transmitir lo que en cada uno de  ellos se ha sentido, desde aquí: Felicidades por ese logro.

Cuando David me regalo el libro me quede un poco bloqueada porque desde luego en nuestros planes no está el ampliar la familia así que cuando vi que me regalaba “Mamá triatleta” no sabía si darle las gracias o tirárselo a la cabeza.

El libro merece la pena y es para tenerlo guardado con mucho cariño. Son muchos los momentos en los que me he visto reflejada (claro está cada una a su nivel) en los relatos detallados en el libro. No sólo por haber compartido muchas de las pruebas que en él se detallan sino sobre todo por el día a día y por los sentimientos que muchas veces una tiene.
Este deporte requiere una gran dedicación y confianza en una misma. Cuantos días son los que te planteas, pero bueno si no puedo con mi alma, ¿qué hago aquí? Unido esto a la fisiología femenina que a veces te hace duro hasta el más fácil de los entrenos.

A mí personalmente me ha emocionado los momentos de tesón previos a pruebas tan importantes como son un maratón o un Ironman. Yo jamás olvidaré mi primer maratón, con tan solo 7 kilómetros por semana me dispuse a correr el Maratón de Paris, dios mío sino llega a ser por David todavía estoy “corriendo”. O mi primer IM, las locuras que haces para sacar los entrenos y conseguir estar ahí.

He disfrutado mucho leyendo este libro, volviendo a mi Palmaces del alma, al triatlón de Guadalajara e incluso a Lanzarote, que bueno: ambas quedamos segundas en nuestros respectivos grupos de edad en el 2011. Pero sobre todo me ha encantado que haya mujeres practicando este deporte que son capaces de compaginar familia y profesión/hobby y no renunciar a sus sueños.

Una cosa con la que me quedo y que me ha hecho seguir entrenando más ilusionada y todavía más aun con los pies en la tierra, es ver que para muchas de nosotras conseguir las metas que hemos logrado son casi un milagro. Cuando una compara los resultados y los kilómetros acumulados con los que chicas del nivel de Ana se llegan a meter, empiezas a creer en los milagros y te sientes más orgullosa de tus logros.

Gracias a este libro he vuelto a recordar con más intensidad: Que feliz me siento de ser mujer y Triatleta  y de tener una persona a mi lado que siempre me apoya en estas y en muchas más locuras.
Ahora a verte en alguna competi y que me lo firmes!!.

19 feb. 2013

ODISEA EN BANYERES

Sábado 12.00 am, coche preparado, duatletas a las ordenes del Tomtom y perros incluidos en la aventura.
Últimamente la A3 nos la conocemos de memoria.
Llegamos a Banyeres a eso de las 17.00, descargamos coche y vamos a ver que nos espera mañana en la bici. Hasta aquí todo perfecto, pero la perfección duró muy muy poquito.
Nada mas coger la bici algo no va bien. El cambio no va y los agobios empiezan a aparecer. Después de darnos una vuelta y llegar hasta la zona de boxes hay una tienda de bicis abierta, milagro!!: Evolution triatlón. Allí Fernando y Carlos se portan de maravilla y como no se hacen con el problema me ofrecen hasta su propia bici, que casualidades de la vida va con mi talla.

Pues nada al lío, cambiamos pedales, modificamos un pelín la altura del sillín y cambiamos las ruedas.
Pero la ODISEA continua, vamos lo que es el destino. El domingo a las 8.00 a.m paso a recoger el “pepino” de bici con el que competiré pero al final me comentan que han podido arreglar mi bici (cable de cambio nuevo recién cambiado estaba machacado) así que todo perfecto.
Salida a las 10.00 a.m, dos vueltas a un circuito bastante rápido a excepción de una primera cuesta de 1 kilómetro. A diferencia de Orihuela aquí prefiero regular. Primera vuelta de reconocimiento, buenas sensaciones y yendo de menos a mas: esto marcha!.
Segunda vuelta entro con la 5ª chica. Todo va fenomenal. Cojo la bici, rápida transición y la felicidad dura 200 metros. Bici out yo con cabreo del 14 y al final, después de un tiempo que se me hizo eterno: Retirada.
No me lo puedo creer. Me hierve la sangre de la mala leche y la rabia. Pero las cosas son así. NO puedo hacer nada así que recojo mis cosas, me voy a las duchas y disfruto del resto del día en compañía de mis preciosos perros a los que últimamente tengo un poco abandonados. Fuimos a animar a David, a darle los últimos empujones para subir el rampón de la bici y corriendo a esperarle a la línea de meta (con la ilusión que esto hace). Ahí estábamos los 3 esperando al campeón, foto de rigor recogida de avatares y vuelta a casa.
Muy distinto a lo esperado. Con rabia porque cuando los problemas son por una misma no toca otra que agachar la cabeza, aprender e intentar no repetirlos. Pero cuando los problemas pudieran evitarse….grrrr.
Desde aquí dar las gracias a Evolution triatlón por su preocupación: gracias.
Espero poder volver a la 3ª edición del Duatlón de Banyeres y disfrutar de ese precioso recorrido en bici que se quedó en la T1.